martes, 28 de marzo de 2017

INCREIBLE PERO CIERTO.


En este mundo ya no me sorprende nada, pero es que hay cosas que parecen increíbles. La noticia de hoy no pasa ni en Torrente.

Los hechos sucedieron sobre las 06.00 horas, cuando varias jóvenes avisaron a la Policía al ver a un hombre que se estaba masturbando en la calle de La Cruz frente a un local de copas. Al llegar los agentes, se encontraron con el exhibicionista recostado en la pared.

Con su mano izquierda se tocaba su órgano sexual mientras que con la otra mano sujetaba un teléfono móvil, según los agentes. En ese momento, los policías le pidieron en varias ocasiones que cesara su actitud pero el hombre hizo caso omiso. Según la versión policial, el detenido, con una mirada lasciva, se dirigió a los agentes diciendo con voz melosa: «Oh sí mi amor. Oh sí mi amor. Muy malo, gallego».

A continuación, aumentó la cadencia de sus movimientos, según la Policía, hasta que eyaculó sobre la mano izquierda del agente. El atestado policial señala en concreto: «Un líquido de color blanquecino sale de su órgano genital en la dirección del policía antes mencionado, cayendo al suelo y sobre la mano izquierda de este hombre».

Varias personas empezaron a arremolinarse en el lugar donde los policías llegaron a decirle al hombre en más de 10 ocasiones que guardase su órgano sexual. Sin embargo, siguió sin atender las indicaciones del agente diciéndole: «No mi amor, primero mírame mi amor», mientras con su mano izquierda, la misma con la que se masturbaba, "trataba de tocar el rostro de uno de los policías".

En ese momento el hombre salió huyendo, pero tropezó a los pocos metros y cayó al suelo. Fue arrestado por los agentes, llegando a arremeter contra ellos con las piernas y los brazos. Durante su posterior estancia en el calabozo el apresado dijo a un agente: «Muchas gracias mi amor, me salvasteis la vida. Perdón por hacerme caca, es de la emoción», según se refleja en las diligencias policiales.

Fuente: El Mundo.