sábado, 29 de noviembre de 2008

GENTE CON SUERTE.


Hoy me pongo a leer el comercio y veo que ayer toco el cupón de la ONCE en Gijón, concretamente en el Llano, me llama la atención la noticia y la abro para leerla, y me encuentro con esto.

Gerardo y Marisol, gerentes de un establecimiento hostelero del barrio no se podían creer que la suerte les hubiese llegado por tercera vez en poco más de 25 años. «Compramos una serie y nos quedamos con seis cupones que no se habían vendido en el bar a los clientes», explicaba Gerardo Crespo, a quien los 210.000 euros recién conseguidos no le alteraron mucho su rutina diaria y durante toda la jornada continuó sirviendo cafés.

La enorme suerte del hostelero le ha curtido en batallas de juegos de azar y ha contribuido a recibir el premio con templanza. «En el año 1982 me tocaron 60 millones de pesetas a la Primitiva; en el 2001, 218 millones en la Bonoloto y ahora, 210.000 euros en la ONCE», relata mientras los clientes de su bar lo miraban estupefactos mientras disfrutan de su café diario.

El afortunado y su mujer no se darán grandes lujos, «pero sí algún caprichín, a lo mejor nos vamos en el Puente de la Constitución a algún sitio, a Alicante o por ahí...» pensaba en alto Marisol Montila.

Me rompo, le tocan 218 millones de pesetas en el 2001 y sigue currando de camarero y ahora les tocan 210.000 € y a lo mejor se van en el puente a Alicante, cada vez estoy más convencido que dios le da pan a quien no tiene dientes, hay si me tocara a mi todo eso.


viernes, 28 de noviembre de 2008

FIN DE PLAZO.


Hoy cerramos el plazo para apuntarse a la cena de pirulas, al final somos 17 comensales, los podéis ver en la lista de la derecha.

Los únicos invitados que no asistiran son Davizón y Manu, e Ivanin es duda a espensas del calendario del curro.

Como todos sabréis ya, la cena sera el SÁBADO 27 DE DICIEMBRE en el MARIEVA PALACE.

El menú esta todavía por decidir, estos días os pondré los menús que nos ofrecieron, pero yo apostaría en algo parecido al año pasado, que gusto a todo el mundo y quedamos como auténticos cerdos.