miércoles, 5 de agosto de 2009

GARRAFONIX.


Una resaca monumental y espantosa fue el punto de partida que llevó al ingeniero y diseñador español Emilio Alarcón a desarrollar el que, en nuestra opinión, es el invento definitivo para las noches de juerga: El Garrafonix.

Garrafonix es un sensor electrónico del tamaño de un rotulador grueso. Su funcionamiento es sencillo, se le quita la tapa y se sumerge al menos 20 segundos en nuestra bebida favorita. El sensor sólo funciona con el alcohol puro o, a lo sumo, con hielos, así que hay que medir la pureza de la bebida antes de mezclarla con el correspondiente refresco.

Pasados esos 20 segundos, Garrafonix nos informa de si el whisky o ron que nos han servido es realmente de la marca que debería, así como de su grado de pureza. Si el alcohol ha sido adulterado, una calavera seguida de la palabra “garrafón” nos alerta.

Garrafonix no funciona con cualquier bebida. De momento, es capaz de identificar las marcas Johnny Walker, JB, DYC, Pampero, Brugal y Havana Club. En próximas versiones se espera que el sensor incorpore la composición química de más de 20 conocidas marcas, principalmente de ron, whisky, ginebra y vodka.

Garrafonix aún esta en fase de comercialización y su venta ha sido adquirida, en exclusiva, por la web de gadgets y regalos Curiosite, que asegura que lo comercializará en el plazo de unos meses.

martes, 4 de agosto de 2009

NOCHES DE LA LABORAL.


Hoy aprovechando que hacia buena noche nos fuimos hasta la Universidad Laboral a ver el espectáculo de luces y sonido que hay hasta el 16 de agosto, pero nuestro gozo en un pozo cuando llegamos ya había empezado, así que dedicimos dejarlo para el viernes, entonces nos tomamos algo en el bar de allí ( la terraza, me parece ) que esta de puta madre para noches de calor como la de hoy, sofás y hamacas para estar tirao mientras te tomas una copita, con música chill out suavecita de fondo, y los viernes y sábado con pincha en directo, el único inconveniente el precio de las copas 5 €, pero hay que reconocer que el entorno es impresionante y que a la 1 de la mañana cierra, pero el sitio me gusto mucho para estar tomando algo de relax.

El viernes sino llueve tenemos intención de volver a subir a ver el espectáculo ( vale 6 € ) si alguien se anima que avise.