jueves, 18 de septiembre de 2008

LUNES 1 DE SEPTIEMBRE.


Ultimas horas en Nueva York, a las tres y media venían a buscarnos al hotel para ir para el aeropuerto, así que fuimos a dar el último paseo por times square, hacer las últimas compras y para el hotel, ya que no sabíamos si nos entraría todo en las maletas. Aquí veis a Sory la pelea que tuvo con ellas.


Después de cerrar las maletas, una hamburguesa rápida y ya nos estaban recogiendo.

Llegamos al aeropuerto y nos pusimos a facturar, que pasa que la gente está sacando las cosas de las maletas, nos preguntamos, la ostia, había que pesar maleta por maleta y la que pasara de 23 kilos fuera, a sacar cosas. Pues hay nos toco a nosotros y empezamos a pesar, la primera 19 kilos, la segunda 26, hala a tomar por culo, fuera, abrir la de 19 y meterle los 3 kilos sobrantes, y menos mal que nos pasaron la tercera con 23,5.

Y aquí vino la mejor sorpresa, nos dice el tío que hay overbooking, que si nos importaría ir en primera clase, jojojo claro que no amigo, pues según pasan el control suben unas escaleras a mano izquierda y hay tienen la sala VIP, nos dice el tío, pues pa allí fuimos, entramos y vemos una fuente rodeada de hamacas para relajarse, tres barras llenas de bebida y comida para coger gratis, ordenadores y una sala para ver la televisión con una pantalla de por lo menos 80 pulgadas, esto es el no va más.


Llego la hora de embarcar y nos subimos al avión, y descubrimos que todo lo anterior no era el no va más sino esto, pero bueno esto lo dejamos para mañana, ya que fue tan bueno que se merece un día para el solo.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

DOMINGO 31 DE AGOSTO.


Este era el día de Brasil en NY, así que tenían la 6ª avenida y la calle 46 ( me parece ) cortadas para celebrar este evento. Todo lleno de chiringuitos de comida, bebida, más bebida y claro chinos con camisetas. Por un día las calles de NY se convirtieron en Brasil, todo era amarillo.


Estuvimos viendo la tienda reebook, que es también la de la NHL, pequeña y nada espectacular. La ropa no molaba nada, por lo menos lo que tenían allí.


Después fuimos a comer ya que a las tres teníamos entradas para un musical, fuimos a ver el Rey León y os tengo que decir que es im-presionante, vaya pedazo escenario, vaya montaje, vaya todo, la verdad que es una de las cosas que más me dejo impresionado. Os recomiendo sin falta si vais a NY ir a un musical y si es este mejor, no os arrepentiréis.


Una vez que finalizo nos fuimos al hotel Marriot Marquis, donde tienen un bar en la última planta y lo mas guay es que va girando, mientras te tomas algo puedes ver las vistas de toda la ciudad, la única putada que tiene son los precios, consumición mínima 7 $ mas el 18% de propina, incluida en cuenta claro, para que no te escaquees.


Después otro paseo por la fiesta brasileña y fin a otro día en Nueva York.